El cardenal argentino Jorge María Mejía, archivista y bibliotecario emérito del Vaticano, murió hoy a los 91 años. De acuerdo a la prensa vaticana, los funerales se desarrollarán el próximo jueves en el altar de la catedral de San Pedro.
La ceremonia será oficiada por el decano del colegio cardenalicio, Angelo Sodano, y a su término se unirá el papa Francisco.
El prelado estaba con un estado de salud frágil tras sufrir un infarto dos días después de que Jorge Bergoglio fuese electo papa. Francisco lo visitó en el hospital Pío XII, donde estaba internado en terapia intensiva.
En septiembre pasado, el cura argentino fue centro de un escándalo, cuando su vehículo, un Ford con chapa del Vaticano, fue interceptado en Francia con cuatro kilos de cocaína y más de 200 gramos de marihuana escondidos entre su equipaje. El coche diplomático era conducido por dos italianos de 30 y 41 años que fueron detenidos por tráfico de estupefacientes.
Mejía fue ordenado sacerdote para la Arquidiócesis de Buenos Aires el 22 de septiembre de 1945 y tenía un doctorado en teología en el Angelicum y una licenciatura en Sagrada Escritura en el Pontificio Instituto Bíblico de Roma.
El 21 de febrero de 2001, fue proclamado cardenal por el papa Juan Pablo II, con el título de San Jerónimo de la Caridad.