No fue uno de los encuentros en los que más brilló con la camiseta "albiceleste", pero Lionel Messi nuevamente tomó la batuta del equipo de Gerardo Martino y no sólo por tener el brazalete de capitán, sino con la actitud que se necesita de un referente en el ataque. Intentó generar sociedades con Pastore y Di María y tuvo una de las más claras, cuando escaló por la banda derecha, quedó mano a mano, casi sin ángulo y se topó con el poste, que le dijo 'no'.
Argentina no mereció irse con las manos vacías y el 1-0 de Portugal parece dejar mejor parados a los de Cristiano Ronaldo y compañía, aunque la "Pulga" aclaró en TyC Sports: "Hicimos un buen partido en general, los 90 minutos. Presionamos, tuvimos la pelota y prácticamente no nos llegaron, lo que pretende el iTata/i, por eso el sabor amargo en el final".
Al igual que CR7, disputó los primeros 45 minutos y después salió, para preservar su estado físico, algo que estaba pactado de movida: "Sabía que iba a jugar un tiempo, me había avisado el Tata y así fue". En tanto, más allá de irse cabizbajo por la derrota agónica, el rosarino insistió en que hay varios puntos destacables de Argentina: "Hay cosas positivas para rescatar".
Camino a la Copa América que se llevará a cabo en Chile el año próximo, Messi se mostró bastante optimista con el nuevo ciclo: "Hicimos un muy buen primer tiempo e intentamos seguir con la misma dinámica de presionar y tener la pelota, no pudimos concretar pero más allá de eso, seguimos en la búsqueda de lo que quiere el técnico y vamos por buen camino".