A sus cortos 13 años de edad ya se prevé que tenga un futuro brillante en el baloncesto. Cómo no hacerlo, si el pequeño rumano Robert Bobroczky ya mide 2,23 metros.
Bobroczky se eleva por encima de sus diminutos compañeros de clase, y en la actualidad entrena con el club de aficionados Stella Azzurra Roma, en la capital italiana.
No es casualidad que el Real Madrid y Barcelona ya piensen en él como una apuesta a futuro para sus equipos de baloncesto. ??Bobrockzy, que según el Daily Mail crece 10 centímetros al año, también es buscado por un equipo de la NBA.
Es que sus más de 220 cm lo hacen ser más alto que cualquier otro jugador de la liga estadounidense, la más importante del mundo.
Otro rumano que deslumbró con su altura fue Constantin Popa, que a los 16 años ya medía 2,20 metros y llegó a jugar en el Maccabi Tel Aviv y en Miami Hurracaines, en la liga universitaria de los Estados Unidos. Ahora, es entrenador en la Universidad de Indianápolis.
Como se puede ver en las imágenes, el joven Robert no sólo saca provecho de su altura, sino que le suma talento. Bobrockzy, sin duda, tiene un gran futuro por delante.
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