"Es muy buen suplente. Es un jugador de la última media hora. No está bien que lo diga así", manifestó Josep Guardiola en su visita a la Argentina de los últimos días sobre la estrella de la selección suiza a href="http://www.infobae.com/personajes/xherdan-shaqiri-a6752" rel="noopener noreferrer" Xherdan Shaqiri/a, sobre quien luego advirtió: "Te genera dinámica. Hay que tener cuidado".
Es uno de los "inmigrantes" que potencia a la selección. La inclusión de los jóvenes, bajo el mandato de una inminencia como Ottmar Hitzfeld, hizo que Suiza tomara la categoría de las "peligrosas" de la Copa del Mundo.
Como Xhaka y Behrami, otras de las figuras del equipo, Shaqiri nació en Kosovo. La prensa lo llama "El Messi de Los Alpes". Pero no solamente la prensa lo pone en el pedestal, sino que su entrenador lo considera una pieza clave. "El salto de calidad del equipo depende de las prestaciones de Shaqiri. Confirmé lo que siempre pensé y es que se puede construir la selección a partir de él", confesó el alemán Hitzfield.
Se inició en el pequeño club Augst y no tardó en emigrar al Basilea, el club más importante de la liga local. Pronto captó la atención del poderoso Bayern Munich, donde aterrizó en 2012 y ya ganó 13 títulos. Sólo tiene 22 años y su explosión recién comienza.
Jugó apenas 36 partidos en la selección, pero ya marcó 12 goles (un hat-trick ante Honduras en este Mundial) y se convirtió en la pieza más importante del combinado helvético. Con su liderazgo, Suiza sueña en clasificarse para los cuartos, cosa que no pasa desde 1954.
"Xherdan es el tipo más normal del mundo", aseguró su hermano y manager Erdin, según publicó El País de España. De su nacimiento en Gnjilane, al suroeste de Kosovo, a los octavos de final del Mundial en San Pablo, hay años de trabajo.
El "10" suizo mostró rapidez, buen disparo de media distancia, precisión en la ejecución de tiros libres, y buena técnica y control con la pelota. Suele recorrer todo el frente de ataque, Hitzfeld le da libertad absoluta.
Tiene un rol más protagónico que el que Messi desempeña en la Argentina, de hecho, está más comprometido en los marcajes, en el retroceso, y registra mayor cantidad de disparos que la estrella argentina.
Juega en la selección desde los 18 años, va camino a ser un ícono del fútbol suizo. Xherdan Shaqiri es el jugador estrella al que el equipo de Sabella debe prestar mayor atención en el duelo de los octavos de final. En San Pablo, la pequeña figura helvética puede cambiar todo en sólo unos minutos.