Quedó al descubierto lo que le costó Argelia a una Alemania que lo buscó por todos los medios. Faltando poco para el cierre del tiempo reglamentario, los de Löw contaron con una buena oportunidad para ponerse arriba en el tanteador, pero todo se echó a perder y Thomas Müller quedó en ridículo.
Son los riesgos de las jugadas preparadas. El goleador fingió tropezarse rumbo a la pelota, después pasó por encima de ella y picó a espaldas de la barrera de los argelinos. Pero el pase que tenía a él como destinatario no fue preciso y se diluyó la acción.
Hace poco, en un amistoso con carácter internacional, un jugador simuló caerse antes de patear un penal pero tuvo un mejor resultado (
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