En la previa de la Copa del Mundo, adidas, una de las marcas que auspicia a Luis Suárez, montó sobre las calles y playas de Río de Janeiro varios carteles publicitarios que tienen como cara visible al delantero de la Selección de Uruguay y Liverpool, de destacada temporada por sus goles en la Premier League.
Sin embargo, los representantes de la firma, que piensan rescindir el contrato por lo acontecido, jamás hubieran creído que el incidente entre el goleador "charrúa" y el defensor italiano Giorgio Chiellini haría cambiar la manera de los transeúntes de admirar las imágenes dispuestas sobre los espacios más populares de Copacabana. Después de la mordida de la polémica y la severa sanción de la FIFA, se apuntaló una nueva atracción turística.
Cada uno de los turistas que transita el lugar aprovecha el gesto con la boca abierta de Suárez para recrear el momento de la violenta agresión del jugador, que le valió una suspensión de 9 partidos, una prohibición de 4 meses para jugar al fútbol y también una multa cercana a los 112.000 dólares.
De esta manera, las redes sociales se inundaron en las últimas horas de retratos de simpatizantes de distintas nacionalidades simulando ser víctimas de los filosos dientes del atacante oriental. Por suerte para ellos, el hecho sólo adquirió tintes cómicos y ninguno se llevó como "souvenir" marcas como el zaguero de la Juventus.