"Estamos dispuestos a cobrar donde sea, lo que pasa es que hay que ver si es posible. No creo que sea posible", declaró a radio La Red el representante de los inversores italianos que ingresaron al canje.
La comunidad italiana, se estima, representa casi el 15% de los tenedores de títulos reestructurados. Sólo el 2% de los tenedores de bonos en default no ingresaron a los procesos de canje que abrió el gobierno argentino en los años 2005 y 2010.
En teleconferencia con InfobaeTV, Zembo consideró que la opción de modificar las condiciones de pago de los que ingresaron al canje "merece ser descartada". Es que, opinó, únicamente se puede realizar ello con el aval del juez Griesa, pues tanto el país como los bonistas aceptaron que la emisión de deuda se rija bajo las leyes norteamericanas. Sin este permiso judicial, modificar la sede de pago a Buenos Aires, como pretende el Gobierno, sería violar las normas estadounidenses. "Es muy difícil evadir la orden del juez. Nadie quiere entrar en desacato de una jurisdicción como la de Estados Unidos", afirmó.
Zembo advirtió que el Ejecutivo argentino está en "un dilema" y en circunstancias "extremadamente difíciles" producto de lo que calificó como "una sentencia injusta". "Nos incluye a nosotros en una situación extraña porque la pelea era entre los fondos buitres y la Argentina; nosotros ya habíamos aceptado el canje y estábamos cobrando religiosamente de acuerdo a lo que se había pautado", analizó más temprano.
Además, el letrado señaló que "es evidente" la imposibilidad de que el Gobierno afronte el próximo vencimiento de deuda reestructurada a los bonistas, pautado para el 30 de junio. Ayer, la Corte de apelaciones de Nueva York decidió levantar la medida cautelar que suspendía el pago de la Argentina a los holdouts que tienen sentencias favorables. Esta decisión habilita a los acreedores a pedir el embargo de bienes en el exterior si no hay acuerdo de pago antes. Ello incluye los fondos que el Ejecutivo gira a los acreedores que ingresaron a los canjes.
"No veo una salida", sentenció pesimista el abogado, durante la entrevista con la periodista María O' Donell.
Luego del rechazo de la Corte neoyorquina y el levantamiento de las medidas cautelares, el escenario se complicó más para el Estado nacional. La Argentina, primero, deberá regularizar la relación con los holdouts con los que está en litigio, para luego continuar pagando la deuda reestructurada sin riesgo a embargos.
Ante este panorama la presidente Cristina Kirchner y el ministro Axel Kicillof habían pensado en impulsar un canje del canje para cambiar la jurisdicción de pago. Sin embargo el juez Thomas Griesa adelantó que la opción no es viable. Y, en duros términos, les adelantó a los abogados argentinos que no aceptará que nuevamente se rían de sus sentencias.
La semana que viene se desarrollará una audiencia clave entre los representantes de los fondos en litigio y funcionarios del Ministerio de Economía. Se especula incluso con que viaje el propio Kicillof.