Lejos de los lujos europeos, que se roban los flashes, esta Copa del Mundo en Brasil cuenta con la particularidad de mostrar dos caras de la situación social bien disímiles. Por un lado, los millones en estadios, infraestructura y piernas de futbolistas. Por el otro, una pobreza bien propia de América Latina, con las cámaras de la televisión del mundo dándole la espalda.


Mientras en Brasil los ciudadanos intentan hacerse notar protestando en los entrenamientos de su Selección, un humilde, pero 'poderoso', medio argentino, dará su total apoyo con una presencia 'estelar'. La 'Garganta Poderosa', la revista con raíces 'villeras' de Argentina y que realizó entrevistas a las principales figuras del país (Diego Maradona, Charly García, Carlos Bianchi, Juan Román Riquelme y Sergio Agüero, entre otros), realizará una cobertura de la Copa del Mundo desde otra óptica.


Con el pedido de urbanización como gran cartel, 14 integrantes de la publicación arribaron a Brasil para instalarse en una de las favelas de Río de Janeiro. En la 'pacificada' Santa Marta, del barrio carioca de Botafogo y ubicada a pocos kilómetros del 'Maracaná' (donde debutará Argentina), tienen un líder fundamental para darle el 'toque final' a la cobertura: René Houseman. La vida del "Loco" es uno de los mejores ejemplos de aquel que 'llegó' y no se olvidó de los suyos: de la villa del Bajo Belgrano a ser campeón del mundo en 1978.


"No pedí tiempo para pensar. Cuando me enteré del proyecto dije que sí automáticamente. Todo tiene que ver conmigo, con lo que soy y de dónde vengo. Siempre he vivido en barrios marginales. Siempre me gustó. Y si me sentía bien y estaba donde mis amigos estaban, ¿por qué iba a salir?", afirmó Houseman, aquel extremo picante, de vida complicada fuera de la cancha, que tuvo la oportunidad disputar también el certamen en Alemania 1974.


Apoyados por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso), quien les otorgó la financiación para poder arribar a Brasil, buscarán enfocarse en lo que sucede más allá del fútbol. Aunque este deporte es una herramienta social y de inclusión fundamental en la Villa, buscarán dar una mirada del color de las favelas durante la competencia y lo que sucede en estos barrios carenciados mientras todo el mundo enfoca su mirada a pocos metros de ahí.