"Sírvase comparecer ante esta Fiscalía (...) el lunes 16 de junio de 2014 a las 09:00 (13:30 GMT)", dice el documento divulgado por Machado en su cuenta de Twitter, acompañado del comentario: "Llegó la nueva prueba de persecución".
Machado, junto con otros políticos opositores que deberán comparecer ante la Fiscalía a partir del próximo lunes, es señalada por delitos relativos a la ley contra la delincuencia organizada y financiamiento del terrorismo, según se desprende del documento entregado el miércoles.
La semana pasada, la dirigencia del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela acusó sobre la base de una serie de correos electrónicos de un puñado de opositores venezolanos, entre ellos Machado, de planear un golpe de Estado y un magnicidio contra Maduro.
La citación llega un día después de que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, llamara "asesina" a la dirigente de la oposición y la señalara como supuesta cabecilla de un intento de magnicidio en su contra. "No exagero cuando digo que es una asesina. Estaba planificando la violencia y la muerte en este país", señaló Maduro sobre Machado, quien en marzo fue despojada de su condición de diputada, y su supuesta implicación en el plan para acabar con su vida.
Según la denuncia, este ataque contra Maduro, en el que también estaría involucrado el embajador estadounidense en Colombia, Kevin Whitaker, tendría lugar en el marco de las protestas opositoras que se desataron en febrero pasado en Venezuela, con saldo de 42 muertos.
Machado, destituida de su escaño en la Asamblea Nacional en marzo pasado, es junto con Leopoldo López, dirigente político encarcelado por promover la violencia en las protestas, una de las promotoras de la estrategia "La Salida", que busca la renuncia de Maduro presionado por manifestaciones callejeras.
"Maduro, ¿quién te dio la orden de escoger a una mujer como blanco de tu ataque? ¿Fidel Castro? ¿El G2 cubano?", replicó Machado en su cuenta de Twitter.
El gobierno venezolano ha denunciado, en el último año, otros supuestos planes en contra de Maduro y ha señalado principalmente a Estados Unidos y a Colombia como los principales promotores. Los gobiernos de Washington y Caracas retiraron a sus embajadores desde 2010, a pesar de que Estados Unidos es el principal comprador del petróleo de Venezuela, el mayor productor sudamericano.