La gran pregunta que se deben hacer en Avellaneda es si verdaderamente sirve este punto que rescató Independiente en Caballito. En la última jugada, el "Rojo" logró arañar un 1-1 tras jugar un mal partido y verse superado por un rival que, con poco, se quedaba los tres puntos en su casa. Ahora, deberá 'cruzar los dedos' para que los rivales le den una mano y no se le escapen.
En Caballito, Independiente arrancó para 'matar'. Para prolongar lo mostrado de local en la última fecha ante San Martín de San Juan. Con Federico Insúa parado de enganche, Daniel Montenegro por izquierda y Matías Pisano por derecha, intentó generar el juego desde el toque rápido y la movilidad. La primera del equipo de Omar De Felippe llegó al minuto juego, cuando desde un tiro libre desde la izquierda, Crhistian Limousin salió mal y dejó corto un despeje que el "Rolfi" intentó colgar del ángulo derecho, pero sin éxito.
Aunque tuvo un 'clásico' problema: mostró una cara atacando y otra defendiendo. Israel Coll tomó la pelota en el mediocampo y, luego de ganarle trabando a Marcelo Vidal (salió lesionado al rato y fue reemplazado por Hernán Fredes), remató recto desde 30 metros. Diego Rodríguez dio un rebote largo y el ex Racing, Pablo Caballero, aprovechó que nadie lo marcó para empujar la pelota a la red y romper el maleficio de cuatro encuentros sin anotar goles.
Desde ese preciso instante, el "Rojo" se derrumbó o, más bien, se deprimió. Porque la actitud pasó a ser completamente distinta y el "Verdolaga", con actitud, avanzó en el campo de juego aprovechando la espalda de un Gabriel Vallés que es, comunmente, la llave de los rivales del elenco de Avellaneda para generar las oportunidades de gol.
Por el sector derecho llegó el tanto de Caballero, por el mismo lugar remató Marcos Acuña tras una buena jugada personal y tiró la pelota afuera y, por ese lado, Cristian Tula le hizo un penal a Pablo Caballero que Eduardo Tuzzio, quizás recordando sus épocas de 'gloria' en Independiente, lanzó afuera.