Eran las 17:30 del domingo cuando Anunciada Salvatore, que el viernes había festejado sus 102 años, se encontraba durmiendo la siesta en su domicilio ubicado en 165 entre 15 y 16, a la espera de la mujer que la cuida durante los fines de semana. Sin embargo, las visitas que recibió fueron inesperadas.
Dos hombres vestidos de traje, de aproximadamente 30 años, la despertaron y la hicieron sentarse en una silla, para luego darle un beso cada uno y engañarla con que eran sobrinos de su hija. Tras ello, le exigieron que se quedara quieta y le informaron las verdaderas razones de la visita, mientras ella temblaba con el único pedido de que no la maten.
Un yerno de la mujer asaltada aseguró en declaraciones al diario El Día: "Primero rompieron una puerta de reja del fondo, no sabemos si con alguna barreta o a patadas, y enseguida destrozaron otra puerta, que comunica con la cocina". "Hace 64 años que vive acá y nunca le habían robado. Enviudó hace 12 años, pero está toda la semana acompañada por mujeres que la cuidan", afirmaron otros familiares de Salvatore.
Según confirmaron, el único objeto que robaron fue un televisor, además de $150 en billetes que tenía a mano y un puñado de monedas.
Tras el asalto, llegó la joven encargada del cuidado de Anunciada, quien le informó lo que había sucedido, e inmediatamente se dio aviso a los familiares. "Ella temblaba de los nervios cuando la encontramos. Se pensó en llamar a una ambulancia, pero después vimos que se reponía de lo que le pasó".