Muchas veces la ficción supera a la realidad pero en este caso el camino es el inverso. La vida de una anciana y su pequeño hogar en Seattle resulta muy semejante al relato que se narra en el film de animación Up.
Dicha producción de Pixar cuenta las aventuras de Carl Fredriksen, un viejecito que ocupa toda su vida en una casita con su mujer Eli, acorralado por las obras en su barrio, se cansa, engancha cientos de globos a su casa y sale volando de la ciudad.
La historia de Seattle, por raro que parezca, es muy similar pero en la realidad. Edith Macefield, de 84 años, se resistió a los cambios en su vecindario, rechazó, en 2006, 720 mil euros y, posteriormente, una nueva oferta de una inmobiliaria para vender su propiedad por 1 millón de euros.
Ante la negativa de la mujer, el emprendimiento que tenían pensado los inversionistas que estaban interesados en el lugar lo tuvieron que hacer en alrededor de la vivienda. Aunque, años después murió, con su lucha se convirtió en un icono de la defensa del patrimonio local.
La popular casa de la producción de Hollywood no solo tiene su versión en Seattle, también se construyó una para el programa del National Geographic, How Hard can it be? (Qué tan difícil puede ser?) para el cual utilizaron una vivienda prefabricada y un total de 300 globos inflados con helio para elevarla.