Lo que iba a ser una noche de diversión y esparcimiento, terminó como la peor de las pesadillas para un joven que denunció haber sido discriminado en un boliche y luego agredido por la Policía. Todo comenzó la madrugada del viernes pasado cuando Damián Marsero asistió a una discoteca junto con su hermana.
"Dentro de la discoteca uno de los patovicas me insultó porque estábamos bailando con mi hermana y le pegué una nalgada en la cola. Se me acercó y me dijo que si le volvía a faltar al respeto me sacaba del lugar. Le dije que estaba bailando con mi hermana. Ella se dio vuelta y le dijo que era mi hermana y que no se había propasado", relató.
Damián contó que, pese a aclararle que eran hermanos, el empleado de seguridad se quedó cerca, mientras los miraba fijamente. "La verdad que nos molestaba. Me parecía demasiado tonta la actitud. Fue ahí cuando le dije: 'Despreocupate porque a mí no me gustan las chicas. No te hagas problema en seguirme toda la noche. Seguí a otra gente que quizás esté haciendo otra cosa'". Tras los dichos del joven, el patovica manifestó su desprecio y lo insultó. "Me dijo que era un enfermito de mierda", agregó.
Marsero quedó sorprendido por el agravio y decidió no hablar con él, ya que estaba exaltado y con ganas de seguir insultándolo. En cambio, salió del boliche y pidió hablar con el dueño para comentarle lo sucedido. "Me entristeció y me pegó en lo moral. Salí y el dueño de la discoteca estaba escondido detrás de los adicionales de la policía de la comisaria tercera. Soy una persona que no sabe pegar. Le dije: '¿Vos sos el dueño de la discoteca?', y me dijo: 'Sí, yo soy'. 'Quiero decirte que hay un empleado tuyo que me faltó al respeto, me agravió y me discriminó'. Ahí me dijo: 'Me importa tres carajos y confío en todos mis empleados'", relató Damián.
Al ver que no tenía sentido seguir discutiendo, el joven quiso reingresar al boliche. Le dijeron que tenía que volver a hacer la fila y cuando estaba por entrar, uno de los hombres de seguridad le preguntó a una policía que estaba en el lugar si lo iban a dejar entrar a Damián. "'Este no entra', y ahí empezó a arañarme la mano para sacarme de la fila. Le dije que dejara mi mano y que ya sabía que quería que saliera".
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"Cuando salí, la chica empezó discutir conmigo. Le dije: 'Vos me tenés que defender a mí, no a ellos, por más que te paguen'. Salen los patovicas y le dan gas pimienta. Cuando lo veo me trato de tapar, pero me da en los ojos y en el pelo. Me enfurecí y le dije que estaba loca. Estoy haciendo una queja y en lugar de defenderme, me estaba agrediendo con un arma. Me estropeó los lentes de contacto, quedaron deshechos".
Después su hermana salió para ver lo que ocurría. Saltó el cerco de la Policía cuando vio que usaban gas pimienta. Les dijo que era su hermana y, sin motivo alguno, la apresaron. "La detuvieron sólo porque sí. Por llorar". En ese momento, llamaron a la unidad antidisturbios a través del handy. Luego de que llegaran y mientras hablaba con la oficial, lo agarraron del pelo y lo tiraron contra el asfalto.
"Ahí la oficial le pasa el gas pimienta. '¿Así que te gusta el gas pimienta?', me dice uno de los policías. Me abre la boca, me da con el gas por la boca, por la nariz y por dentro. Todo iba en mi contra y sólo por una queja porque me discriminaron por ser homosexual", explicó Damián.
Ahora camina con muletas tiene desprendimiento de córnea. La violenta agresión ocurrió hacia las 4 y recién lo llevaron a las 9 al hospital. "Me dejaron esposado en la cama del hospital y me sacaron las radiografias esposado. Después me llevaron nuevamente a la comisaria. Quise llamar a mi abogado y me me dijeron que no tenía ninguno de esos derechos".
Su padre, cuando se enteró, llamó a un perito psiquiatra que hizo un informe, que lo elevó a la Jefatura de Policía y por eso se abrió sumario administrativo.
Al intentar hacer la denuncia ante el Inadi, aclaró que le dijeron que sólo se tomaban personalmente y que debería acercarse a la oficina, ante lo que él les recordó que estaba en muletas con los tobillos astillados por las golpizas recibidas.