México y Brasil lideran la adopción de pagos electrónicos

El intercambio con tarjetas, transferencias electrónicas y cheques contribuye hasta en 2 puntos del crecimiento del PIB, según Mastercard. El uso del dinero en efectivo en América Latina evidencia la informalidad económica

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La mayoría de los latinoamericanos siguen utilizando el dinero en efectivo para las compras minoristas, aunque algunos países avanzan velozmente hacia la adopción de formas de pago electrónicas. México y Brasil son las dos potencias regionales que lideran este progreso, seguidos por Colombia y Perú.

Un estudio realizado por Mastercard muestra que el 57% de los gastos de consumo de Brasil ya se realizan con pagos que evitan el uso de efectivo, mientras que en México la tasa alcanza el 53%, niveles considerados "de transición" hacia un mayor desarrollo económico.

Las opciones al efectivo son las transferencias bancarias por Internet, la tarjeta de crédito y débito, el cheque y hasta el innovador pago con teléfonos celulares, operaciones en las que no se utilizan billetes físicos.

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El pago electrónico contribuye hasta en 2 puntos de crecimiento adicional

Según la vicepresidenta de Productos de Débito de Mastercard Latinoamérica, Gabrieli Zuliani, una reducción sustancial en el uso del efectivo puede impactar en hasta 2 puntos de crecimiento del Producto Interno Bruto de un país.

Un informe realizado por Moody's en 2013, confirma que el aumento en el uso de pagos electrónicos aportó un crecimiento adicional de 0,8% en el PIB de los países emergentes entre 2008 y el año pasado. El estudio que VISA la encomendó a la calificadora, destaca que el uso creciente de pagos alternativos al "cash" permitirá un "potencial gran aumento de la recaudación impositiva, disminución de costos por mantenimiento de dinero físico, mayores garantías en el pago de las mercaderías y una reducción de la economía informal".

El uso del dinero en efectivo que prevalece en América Latina evidencia los altos niveles de informalidad que aún persisten en las economías. El "cash" facilita la evasión de impuestos, la subvaluación de operaciones, mayores costos para su traslado físico (transportes de caudales) y mantenimiento en cajas fuertes, así como los riesgos de seguridad que se comprueben en los habituales robos a la salida de los bancos que se registran en toda la región.

Un largo camino por recorrer

El 85% de las transacciones minoristas mundiales que hacen los consumidores se sigue realizando en efectivo, pero algunos países trabajan en el desarrollo de políticas de inclusión financiera que apuestan por bancarizar a la sociedad y favorecer el uso de otras formas de pago que permiten mayor transparencia de las operaciones. Según Moody`s, desde 2003, las transacciones realizadas con tarjetas de crédito o débito crecen a una tasa de 7,7% anual.

Bélgica es el país donde el cash, prácticamente, ha desaparecido, ya que el 93% de las operaciones se realizan a través de tarjetas, Francia (90%), Canadá (90%), Reino Unido (89%) y Suecia (89%) completan el podio de los países donde el uso del efectivo es mínimo.

Bélgica: 93% de las operaciones minoristas son electrónicas

En América Latina todavía se observa un progreso de evolución de sociedades que funcionan mayormente con efectivo hacia sociedades que optan por otras fórmulas de pago, asegura el reporte de Mastercard.

Colombia y Perú están dando los primeros pasos, con tasas de 24% y 22% respectivamente. Según el informe, las condiciones para que un país avance hacia una disminución en el uso del efectivo están determinadas por factores como "el acceso y costos de los servicios financieros, el nivel tecnológico, la magnitud y participación en el mercado de los comercios minoristas y la participación del consumidor en la economía formal".

En la región, las empresas que tienen a su personal en blanco, generalmente pagan los salarios a través de cuentas bancarias, es decir, quienes se desempeñan en la economía formal ya utilizan las tarjetas de crédito y débito, aunque prevalece el hábito de retirar dinero en efectivo para realizar pagos cotidianos que, en países más desarrollados, se realizan con tarjetas.

Según el informe de Moody's, entre 2008 y 2013 el uso de pagos con tarjeta contribuyó con u$s983.000 millones al crecimiento PIB global. Entre los países de América Latina el que más impacto logró fue Brasil, con u$s51.300 millones en ese periodo, Argentina con u$s8.100 millones, Chile con u$s6.400 millones, Colombia con u$s700 millones y México u$s7.8900 millones.

"No podemos esperar que el trayecto para pasar de los pagos en efectivo hacia los pagos electrónicos se realice de la noche a la mañana, aunque con el impulso de los avances tecnológicos y las asociaciones público privadas, esta tendencia ha logrado un ímpetu significativo en los últimos años", dijo Peer Stein, Director de Acceso a Servicios de Asesoramiento Financiero de International Finance Corporation.

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