La participación de la oposición siria en la conferencia de paz de Ginebra, que se celebrará el 22 de enero, es fundamental para que se encuentre una solución política al conflicto en Siria, según consideran los Estados Unidos y Reino Unido. Por lo tanto, ambos países ejercen presión para que viaje una delegación opositora a la ciudad suiza.
"Estados Unidos y Reino Unido nos dicen que tenemos que ir a Ginebra", dijo, bajo anonimato, un alto responsable de la Coalición Nacional siria, de acuerdo con el diario The Guardian. "Nos dejaron muy claro que no seguirán apoyándonos como lo hacen y que perderemos credibilidad ante la comunidad internacional si no vamos", agregó.
Sin embargo, John Kerry, jefe de la diplomacia estadounidense, que el martes visitaba el Vaticano, "no dijo que Estados Unidos estaba planeando cortar la ayuda", según la vocero del Departamento de Estado, Jennifer Psaki. Kerry explicó que la oposición siria "se está jugando mucho y que la comunidad internacional cree firmemente que les interesa, a ellos y a los sirios, enviar una delegación", añadió.
Según la BBC, el responsable sirio se preguntó si de todos modos los británicos y los estadounidenses tienen otra opción que apoyarlos: "¿Cuál es la alternativa?". "De un lado, tienen a un dictador brutal que usó armas químicas y de otro, a Al Qaeda. ¿Con quién van a tratar sino con nosotros?", apuntó.
Kerry expresó, esta semana, su convicción de que la oposición acudirá a estas negociaciones de paz llamadas Ginebra II, argumentando que son una "prueba de credibilidad para todo el mundo" en el conflicto. La Coalición Nacional Siria, la principal entidad de la oposición del régimen de Bashar Al Assad, decidirá el viernes si acude.
En tanto, continúan los trabajos de los expertos internacionales en Siria para destruir las armas químicas. Desde el inicio del conflicto, en marzo de 2011, han sido asesinadas más de 120.000 personas y millones se han visto obligados a buscar refugio en países limítrofes. A los enfrentamientos entre los rebeldes y las tropas del régimen, se suma ahora la interferencia de terrorista de Al Qaeda, que tienen sus propios intereses. Para la comunidad política, la única forma de acabar con la crisis es consensuar una transición entre la oposición y el Gobierno.