Con dos Niceto Club repletos (27 y 28 de diciembre, mil personas cada noche), Illya Kuryaki and The Valderramas despidió el año en el que estuvieron en la ruta presentando Chances, su primer disco tras la vuelta del tándem Spinetta-Horvilleur, y con el que cosechó algunos premios además del reconocimiento del público: cinco premios Gardel y un Grammy Latino.
"Esto es casi sexo", dijo Emma la primera noche cuando ya habían pasado "Soy música" de su último álbum, "Trewa", "Chaco" y "Helicópteros". Entre el movimiento de la gente, el sudor -multiplicado por cinco debido a la ola de calor que afecta a Buenos Aires-, la furia y la sensualidad del funk-rock de IKV, su presentación se convirtió en algo muy parecido al acto sexual. Y sonó "Ula Ula", el single provocador que hizo bailar hasta a la conductora norteamericana Oprah Winfrey.
Intenso y pasional, entre "Jaguar House", "Jugo", "Discovery Buda" (con Vera Spinetta como cantante invitada), "Adelante" y "Águila Amarilla" (el tema dedicado al "Flaco" Spinetta) el recital hizo olvidar un poco del caos que generaron los cortes de luz que hay en la ciudad. Dante no pudo olvidarse de lo que pasaba afuera e insultó a las empresas de energía eléctrica y a los políticos. Tampoco se bancó que un espectador escupiera para el escenario. Enojado, le dijo que no volviera hacerlo: "Yo te respeto a vos y te canto las canciones desde el corazón". Ese momento incómodo no cortó el ritmo de la noche y el cantante le dedicó "Jennifer del Estero".
Los bises arrancaron con un viaje en el tiempo al año 91. Un mezcladito de "Fabrico cuero", "Es tuya, Juan", "No way José" y "Corrupción gringa" fue un repaso acertado y directo a los primeros años de la dupla. Para darle más clima de fiesta de fin de año, Dante y Emma decidieron reconocer a todo su equipo y no sólo lo hicieron con sus músicos, liderados por Rafa Arcaute, el tecladista que fue productor de Chances. También mencionaron a cada uno de su staff, desde las personas que se encargan de la parte estética hasta el sonidista, pasando su mánager. Con una cruz de neón como escenografía, que Dante pidió que se vuelva a prender sobre el cierre, Niceto mutó en un templo del funk ardiente cuando sonó "Abarajame". Amén. Hasta el año que viene.