Charlie Sheen habló con TMZ y reveló el miedo que siente cada vez que sus hijos, Bob y Max, de cuatro años, visitan a su madre, su exmujer Brooke Mueller, a quien considera "peligrosa".
"Es una diabólica put... que está poniendo a sus hijos en peligro", comentó el actor, quien irá hasta las últimas consecuencias para cuidar a los menores.
Según destacó Sheen, los niños padecen daño físico y emocional durante el tiempo que pasan con su madre y hasta le dijeron que sienten miedo de ir allí porque ella tiene una gran colección de insectos: "Tienen pesadillas cuando vuelven a casa".
Incluso uno de los niños regresó con una marca en la cara, que parecía como si alguien lo hubiese quemado, lo que lo llevó a quejarse en la oficina de Servicios Sociales de Los Angeles, aunque se negaron a ayudarlo.
Lo cierto es que Brooke va ganando más custodia y él no entiende por qué. Encima esta noche podrá pasarla por primera vez sin la supervisión de otra persona y él teme que les pase algo a los niños porque cree que su ex sigue consumiendo drogas.
"Brooke hechiza a la gente para que actúen como ella quiere. Ella no debería estar viviendo en esta casa, debería estar en rehabilitación. Los chicos vuelven mal de las visitas a su casa y ella no deja que lo chicos sean vistos por un psiquiatra porque tiene miedo que descubran lo que es ella", afirmó.
"No es segura para los niños porque Brooke está drogada y no se ocupa de ellos. Vive en un mundo de fantasía, es patética, y no puedo permitir que esto siga sucediendo. Quiero la custodia completa. Cada segundo que están con ella, tengo miedo y no puedo quedarme sentado más tiempo", amenazó.
Lo cierto es que Charlie Sheen fue protagonista de más de un escándalo por su adicción a las drogas y su comportamiento le valió que lo hicieran a un lado de la serie que protagonizaba con mucho éxito, Two and a Half Men. Pero ahora quiere encaminarse y sacar adelante a sus chicos.