Un hombre fue asesinado cuando entraba a su casa en Pilar al ser sorprendido por dos agresores armados. Fue herido en su rostro de una perdigonada y murió casi en el acto. No hay detenidos por el hecho, pero se cree que la principal causa estaría vinculada con denuncias previas sobre fiestas clandestinas en una casa lindera.
Gabriel Eiris, la victima de 40 años de edad, habría recibido amenazas después de quejarse de estas fiestas clandestinas. Por acá pasa la hipótesis más firme hasta el momento. Incluso, el hombre le había advertido a conocidos que si "aparecía tirado en una zanja, ya sabían por dónde venía la mano".
Según publicó el Diario Regional de Pilar, la reconstrucción del hecho permitió saber que Eiriz llegó a su casa en un Renault 6, guardó el vehículo en el garaje y cuando se disponía a entrar a su vivienda, fue sorprendido por dos hombres armados que estaban dentro del terreno. Luego recibió la perdigonada en el rostro, y murió.
El 18 de septiembre pasado, Eiriz radicó en sede judicial una denuncia por amenazas, que luego ampliaría. La víctima era parte de un grupo vecinal que se juntaba dos veces por semana para charlar temas de la seguridad del barrio y, en una de esas reuniones, surgió el problema de las fiestas.
Gabriel Eiris, separado y con tres hijos, era técnico electrónico y trabajaba en el rubro de las telecomunicaciones. La policía descarta que haya sido un robo porque al ingresar a la vivienda estaba todo en orden. Además, la entrada no estaba forzada. Todo esto hace más fuerte la hipótesis de que habría sido asesinado por las denuncias de fiestas clandestinas.
El hermano, Gustavo, relató cómo fueron las quejas de Gabriel: "Él se había quejado con el inquilino de una casaquinta vecina de la cuadra porque la utilizaban para hacer fiestas a toda hora. Fue una queja por ruidos molestos, nada más." Pero esto no fue bien recibido y el inquilino le habría respondido: "No me rompas que te voy a cagar a trompadas", contó Gustavo.
Siguiendo con le relato, el hermano señaló que Eiriz fue a hablar con la dueña de la propiedad para tratar de que la situación se arreglará. Al parecer, la dueña fue tajante: primero lo evadió y ante la insistencia, lo amenazó: "La vas a pasar muy mal. Sabemos dónde vivís."
A Eiriz lo mataron adentro de su casaquinta y, tras el disparo, los vecinos vieron a dos hombres corpulentos escapar corriendo de la escena del crimen. Los investigadores hallaron que parte del alambrado perimetral de la vivienda estaba cortado y sospechan que por allí entraron y se escondieron para asesinarlo.
El hecho es investigado por la fiscal Cecilia Chaieb, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 4 del Departamento Judicial San Isidro, descentralizada en Pilar.