Pese a que la ley provincial 14.381 prohíbe el consumo de cigarrillos en los espacios cerrados de acceso público, la norma permite la existencia de "clubes de fumadores". Casi todos los bingos bonaerenses han creado este tipo de salas para eludir la restricción legal.
En ese marco, la Federación Interamericana del Corazón (FIC) volvió a pedir que se firme su petitorio para que se reglamente la norma y se elimine todo vacío legal. Se puede adherir haciendo clic aquí. Con los datos se envía un mail con la solicitud al ministro de Salud bonaerense, Alejandro Collia.
"La falta de reglamentación permite que algunos puntos de la ley no estén definidos concretamente. Es necesario que la ley provincial avance en el mismo sentido que la ley nacional, con definiciones y requisitos estrictos y claros, para proteger la salud de los trabajadores y visitantes de estos lugares", explicó a Infobae la vicedirectora de FIC Argentina, Mariela Alderete.
En concreto, precisó que el vacío legal "deja un margen para que la figura de 'Club de fumador' se aplique a conveniencia, sin restricciones y en perjuicio de la salud. Estos clubes en salas de juego empezaron a surgir en el último tiempo y no son más que sectores habilitados para fumar".
En efecto, hace poco más de un mes a href="http://www.infobae.com/2013/09/04/1506591-alertan-que-aun-se-fuma-las-salas-juego-la-provincia" rel="noopener noreferrer" FIC Argentina constató la presencia de clubes de fumadores en los bingos/a de Avellaneda, Florencio Varela, Olavarría, Pilar y Quilmes, entre otros.
La industria tabacalera ha fomentado en todo el mundo la creación de clubes de fumadores para eludir restricciones legales, sobre todo en las salas de juego. Incluso muchas veces los ha financiado. Desde FIC Argentina observaron que dicha estrategia "afecta la salud de trabajadores y visitantes, y promueve la aceptación social del fumar".
La situación marca un retroceso frente a los avances que hubo a nivel nacional e incluso provincial en materia de regulación de los espacios libres de humo. Los beneficios para la salud de los trabajadores, las arcas del estado y la productividad de los establecimientos han sido ampliamente probados por una variedad de estudios científicos alrededor del mundo y reconocidos por la Organización Mundial de la Salud.