luego de evaluar el descargo de River sobre la acusación de que durante la venta de entradas para el Superclásico desvió 1700 tickets destinados para los no socios que, como se sospecha, serían hoy los que forman parte de la reventa.
El club, que mediante ese mecanismo recaudó más de medio millón de pesos, le impidió a muchos de los socios que tiene su cuota al día de hacerse de un lugar en el estadio y de tener que entrar en el sistema de la reventa, en cuyo caso algunos tickets llegan a costar $2.200.
Esta tarde se decidirá entonces la sanción que pesará sobre el estadio que, se estima, será la clausura de la mencionada tribuna para los próximos partidos aunque, según el argumento que dé el club para explicar la sospechosa situación, la medida podría recaer sobre todo el estadio.
Ayer el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, adelantaba en radio Del Plata: "Veremos cómo se llevó a cabo el proceso y si le cabe alguna sanción a River. Estamos monitoreando lo ocurrido, las diferentes versiones y estamos en la búsqueda de comprobarlas".
El funcionario luego agregó: "Vamos a ir a fondo no solo contra las hinchadas y contra las barras sino también contra los dirigentes que por acción u omisión son responsables de generar importantes negocios a través de la venta y reventa de entradas. Los tickets de reventa son entradas de protocolo que no llegan adonde llegan de casualidad, tarde o temprano vamos a terminar con este flagelo que nos preocupa a todos", subrayó.