Fiorentina cacheteaba al Milan y Batistuta cosechaba otro récord

El "Violeta" visitaba a "Rossonero" en 1998, con el delantero argentino como máxima figura. Le ganaba 3-1 en San Siro y el "Bati" marcaba los tres goles, hecho que no se conseguía desde 1958. Además, su equipo quedaba en la punta por primera vez en 16 años

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Gabriel Omar Batistuta abrió una puerta que jamás será cerrada en el fútbol italiano. Llegó a Fiorentina en 1991 y talló su nombre a fuego en el corazón de los ciudadanos de Florencia. En un conjunto que no estaba acostumbrado a pelear, el "Bati" metió goles y se convirtió en el líder de una etapa histórica para la institución. Con él como abanderado, el equipo se quedó con dos títulos (Copa Italia 95 y Supercopa 96) y el delantero tiene el honor de ser uno de los tres futbolistas que con esa casaca fueron máximos goleadores de la Serie A.

Un 27 de septiembre de 1998, la potencia, la fuerza y la eficacia de Batistuta visitaron el San Siro para enfrentar al Milan de un joven Paolo Maldini. Y, cómo no podía ser de otro modo, el goleador argentino dejó otra muestra de su talento. Le metió tres goles al "Rossonero", hecho que no ocurría desde 1958. 

Además, con ese triunfo, la Fiorentina se subía a la cima del Calcio después de 16 años: todo gracias al "Bati", que a los seis minutos de comenzado el juego se 'avivó', robó una pelota en una mala salida de la defensa local y definió fuerte y rasante, a lo Batistuta, para poner el 1-0. Como no podía ser de otra manera el dueño de casa fue en búsqueda de la igualdad, pero una férrea defensa de la "Fiore" lo impidió.

Apenas comenzado el segundo tiempo, el visitante volvía a golpear gracias al argentino que recibía adentro del área, amagaba y definía de manera calcada al primer tanto. Pero todavía Bati debía seguir haciendo historia. Falta indirecta adentro del área, se la movieron y el máximo artillero de la Selección fusiló el arco de Milan. Sobre el final, el alemán Olivier Bierhoff descontaría, pero los estragos ya estaban hechos. 3-1 para el humilde Fiorentina y saludo del Presidente del "Rossonero" al hombre de la tarde. "Sabía que vos eras un diablito, pero algo así no me lo podía esperar", le soltaba Silvio Berlusoni y coronaba un día histórico.