La primera foto de Vilanova tras la recaída en su enfermedad

Reapareció en la ciudad deportiva del Barcelona. Se camufló para volver al club y observar a su hijo, quien se desempeña en la cantera blaugrana. El entrenador dejó su puesto en julio

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Tito Vilanova disfrutó de un domingo rodeado de sus seres queridos. Junto a su mujer, volvió tras 51 días a la Ciutat Esportiva de Sant Joan Despí, campo de entrenamiento del Barcelona, para ver jugar a su hijo Adrià, quien precisamente marcó el gol del triunfo 2-1 de su equipo. Todo fue en un marco de absoluta discreción. De gorra y gafas oscuras, pasó casi inadvertido.

La mayor parte del público presente ni siquiera notó su presencia, la primera en las instalaciones del Barcelona tras la dolorosa renuncia al banquillo por la recaída en su enfermedad (cáncer en la glándula parótida), que le exige concentrarse como nunca antes en su tratamiento.

Jordi Roura, su fiel ayudante de campo durante la estadía en el primer equipo blaugrana, estuvo junto a él observando el juego y comentando cada detalle.

Tito se mostró en público por segunda vez después de ponerle punto final a su sueño de conducir al primer equipo del Barça. El 9 de agosto lo había hecho tras asistir a un festival en Girona. En ambas ocasiones, el público que lo reconoció se acercó para darle fuerzas; necesarias para ganar el partido más importante de su vida.

Su enfermedad es en la glándula parótida, que genera la saliva. Un área muy compleja para tratar y en la que el DT ya fue operado dos veces. Por allí, cruzan el nervio facial, la arteria carótida externa y la vena retromandibular. La recuperación depende de la gravedad del tumor.