El 25 de enero de 2011, año de elecciones presidenciales, Cristina Kirchner llegaba de una gira por Medio Oriente mientras en la Argentina impactaba la muerte de una persona en La Plata a manos de un delincuente de 15 años.
"Los 18 años de mis tiempos no son igual que los de ahora y los de 14 años, tampoco", reflexionó la Presidente y recordó que tiempo atrás el mismo espacio político impulsó una reducción de la mayoría de edad, que pasó de 21 a 18 años.
Ahora el intendente de Lomas de Zamora y candidato a diputado por el Frente para la Victoria, Martín Insaurralde, salió a recuperar aquel proyecto que cayó en saco roto por la parálisis del mismo oficialismo en el Congreso.
La media sanción del Senado obtenida en 2009 perdió estado parlamentario debido a que el bloque de diputados kirchneristas conducido por Agustín Rossi hizo caso omiso al pedido presidencial.
"Discutir si 14 o 16 es desviar el problema. Es algo que va a resolver el Parlamento: será 14, o será 16... Lo importante es que la edad no es una política de seguridad, sino una adecuación de los tiempos", había dicho Cristina Kirchner.
El Régimen Penal Juvenil viene a ordenar el sistema procesal y punitivo para los delincuentes menores de 18 años que hoy están observadas a través de normas inaplicables.
El texto señala que jóvenes delincuentes de 14 o 15 años pasarían de inimputabilidad "absoluta" a una "relativa" con penas mínimas de prisión en establecimiento especiales o reclusión bajo fuerte contención de instituto del Estado para garantizar la resociabilización de los menores.
El régimen considera devolución de objetos robados a las víctimas por parte del menor, pedido de disculpas a los damnificados, servicios a la comunidad y libertad vigilada.