El fusil hallado junto al cuerpo de Osama Bin Laden luego de que los Navy Seals ingresaran a su residencia y terminaran con él es la más nueva adquisición del increíble museo oculto de la CIA.
En los pasillos del cuartel general de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos, en Langley, se esconden miles de objetos que testimonian más de 70 años de espionaje, que en muchos casos marcaron la historia del siglo XX y de lo que va del XXI.
Si bien está cerrado al público y está reservado exclusivamente a los funcionarios de la agencia y a sus invitados especiales, la cadena NBC realizó un recorrido virtual que se resume en el siguiente video.
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Entre las sorprendentes piezas que guarda este museo se destacan los más sofisticados -para la época- artefactos y dispositivos utilizados por los espías. Ninguno de ellos tiene nada que envidiarle a los que realiza el agente Q en la saga de James Bond.
Un ejemplo es el insectothopter, un diminuto robot con forma de libélula diseñado en los 70 para reunir información sin que nadie lo notara. Funcionaba con gas y, si bien volaba sin inconvenientes con tiempo calmo, tenía serias dificultades con viento.
Otro caso es el de la paloma filmadora. Un ave especialmente entrenada que portaba una diminuta cámara que tomaba imágenes aéreas de objetivos clave con una precisión asombrosa.
El museo también exhibe documentos históricos de enorme valor, como una carta escrita en 1945 por el agente Richard Helms, que luego sería director de la CIA, en una hoja del anotador personal de Adolf Hitler, horas después de su suicidio.