Newell's ya se había consagrado en el Apertura 1990 y Boca venía de hacerlo en el Clausura 1991, por lo que según había dispuesto la AFA en esta temporada en donde comenzaron a disputarse los denominados torneos cortos, se tenían que medir en una serie de ida y vuelta. Luego de que le concedieran una estrella a San Lorenzo y River, el "Xeneize" también exigió que le contabilizaran ese campeonato, que por el momento no es oficial.
En Rosario, la "Lepra" dio el golpe y se impuso 1-0 en el Gigante de Arroyito por un tanto de cabeza de Eduardo Berizzo, y de cara a la revancha, perdía a dos de sus futbolistas por haber sido convocados a la Selección para la Copa América de ese año: Fernando Gamboa y Darío Franco. Pero a Boca le ocurría lo mismo con las bajas de Diego Latorre y Gabriel Batistuta, aunque para el duelo final pudieron contar con los arribos de la "Vieja" Reinoso y el brasileño Gaúcho.
Justamente fue Reinoso el que pudo igualar el resultado global y llevar la serie hasta el tiempo suplementario, que contó con una expectativa y emotividad pocas veces vista antes. La pesadez del terreno de juego que lució embarrado por completo no hizo más que darle dramatismo a la cuestión, y a la vez permitir el abuso de la 'pierna fuerte'. No hubo más goles en los dos tiempos de 15 minutos y se encaminaron a los penales para definir al campeón.
Scoponi le atajó los penales a Claudio Rodríguez y Alfredo Graciani, mientras que Berizzo, Llop y Zamora ponían en ventaja 3-1 a los de Bielsa (Giunta fue el único que marcó para el local ese día). Y en la última ejecución, Walter Pico estrelló su remate en el travesaño haciendo delirar a los simpatizantes rosarinos que se apostaron en la tercera bandeja visitante. Por el contexto, es uno de los títulos más laborados por Newell's a lo largo de su historia.
OTRAS EFEMÉRIDES: ITALIA CAMPEÓN DEL MUNDO EN 2006 Y ZIDANE SE IBA EXPULSADO POR EL CABEZAZO A MATERAZZI (Ver nota)