Lionel Messi disfruta cada momento que comparte dentro de la cancha con la pelota, su fiel compañera a lo largo de la vida. Sin embargo, algunos se preguntaban por qué no prefería recluirse en la intimidad con su familia, tras lo que fue una temporada exigente con el Barcelona y la Selección, además de arrastrar inconvenientes físicos en el bíceps femoral de la pierna derecha.
Afectado a la gira benéfica que encabezó en Medellín (Colombia), Lima (Perú) y Chicago (Estados Unidos), la "Pulga" inmediatamente se subió a un avión para encontrarse en Ibiza con sus seres queridos y también amigos, entre los que se cuentan a compañeros del Barcelona como José Manuel Pinto y Cesc Fábregas.
Justamente su mujer Antonella Roccuzzo y su hijo Thiago habían viajado a la famosa isla en compañía del volante de la Selección de España y su pareja Danielle, quien casualmente mantiene una fuerte relación amistosa con la del delantero rosarino. Y, un día, se vieron las caras entre todos para comenzar a disfrutar del tiempo libre.
De todas maneras, el goce del período vacacional no podrá extenderse demasiado tiempo: el lunes que viene, Messi y el resto de los integrantes del plantel deberán presentarse en el club "blaugrana" para iniciar los trabajos correspondientes a la pretemporada. Pero, al menos, por el momento se relajan junto a sus afectos y aprovechan para desconectarse de lo estresante que resulta la vida diaria.