Irak: bocinas callan sirenas por éxito de la Sub-20

En el último mes murieron 761 personas a causa de la ola de atentados que sacude al país, sin embargo el histórico resultado del fútbol provocó una inmensa alegría en Bagdad

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Luego del triunfo de la selección Sub-20 de Irak sobre Corea del Sur, este domingo por los cuartos de final del Mundial de Turquía, las calles de la capital iraquí se vieron envueltas en diversas manifestaciones de alegría por el resultado deportivo. Quedaron a un lado los gritos de pánico e imágenes de horror provocados por la violencia para celebrar la hazaña del fútbol juvenil.

      

El sentir por el fútbol de un país sacudido por la guerra y posterior ola de atentados es tan fuerte que puede servir como medicina para cicatrizar heridas. La muestra de júbilo más clara se vio en las calles de Bagdad, donde centenares de iraquíes celebraron la primera clasificación en la historia de una selección de Irak a las semifinales de un torneo organizado por la FIFA.

Las bocinas de los automóviles lograron alterar el habitual ruido de sirenas con el que Irak convive a diario. Esta vez los gritos eran de alegría, por un rato ya no existía el pánico a morir. La selección sub 20 se encargaba de provocar una desmesurada felicidad en el pueblo tras ganar en la tanda de penales. Los surcoreanos lloraban por la eliminación. Pero los iraquíes eran merecedores de semejante hazaña para aliviar el dolor.

      

El último viernes, 14 personas murieron y 31 resultaron heridas en un atentado suicida en el norte de Bagdad; el sábado, seis civiles, cuatro miembros de una misma familia, perdieron la vida. Pero el domingo ya formaban parte de un número. Las banderas iraquíes volvieron a flamear, una gran caravana de autos y motos olvidaron el terror; y  los diarios se encargaron de darle la plana principal al histórico equipo de fútbol.

      

En el mes de junio se registraron 761 personas muertes en el país petrolero, de los cuales 207 fueron agentes de seguridad. Y otras 1.771 resultaron heridas por la violencia civil en todo el país. Aunque a la hora del fútbol, como dice la famosa banda uruguaya No Te Va Gustar en el estribillo de una hermosa canción, "ya no hay dolor".

      

Precisamente, el próximo desafío de los juveniles de Irak en busca de la final y para seguir callando sirenas será frente al representante de Uruguay, el gran verdugo de la campeón europeo, España. Y en caso de perder jugará por el tercer puesto. Por eso, hasta el domingo, día que se termina la competencia Sub-20 en Turquía, el pueblo iraquí seguirá mezclando rugidos de gol con gritos de pánico. Una anestesia en medio del dolor.