Federico Ribero mantuvo durante más de diez años una gran amistad con Marcelo Tinelli. El empresario solía compartir muchos momentos con el conductor, como festejos, celebraciones y hasta viajes familiares.
Desde que en 2011 le diagnosticaron cáncer al esposo de Andrea Bursten, el dueño de Ideas del Sur acompañó a Federico durante las distintas etapas de la enfermedad: operaciones, sesiones de quimioterapia e internaciones.
"Hoy estoy y mañana no se sabe. Hoy me dieron la posibilidad de luchar por lo menos, y siento que me pasó esto para luchar y devolver un poco a lo demás", había señalado Federico sobre la batalla que debió dar contra el cáncer.
Ribero y Tinelli también transitaron juntos por un camino espiritual. El empresario lo alentó a que siguiera las prácticas de meditación que había aprendido en El Arte de Vivir, una famosa ONG que da cursos en nuestro país.
"Fede me cambió la vida, me enseñó a verla de otra manera. Me sumó al Arte de Vivir y siempre le voy a estar agradecido. Realmente experimenté grandes cambios. Intento cuidarlo. El amor cura y no tengo dudas que aquí se está curando", había señalado Marcelo en su programa.
Además, Tinelli y su grupo de amigos habían hecho una promesa que debían cumplir cuando Ribero se curara definitivamente: "El día que Fede finalmente se sane, cada uno de nosotros deberá hacer algo que le cueste mucho. Yo me comprometí a hacer el curso Fase 2 de El Arte de Vivir, que me exige estar en silencio y con el celular apagado durante 48 horas".
El último viaje que compartieron juntos fue en abril de este año a Europa, cuando Marcelo decidió festejar su cumpleaños número 53, acompañado de diez amigos, entre ellos Federico, quien viajó junto a su hijo Stefano. Durante 12 días, recorrieron distintas ciudades y aprovecharon para ver partidos de fútbol.