Lionel Messi quería vivir cómodo y sin problemas con sus vecinos. Por tal motivo, el jugador del Barcelona compró, hace unos meses, un nuevo inmueble en Castelldefels. Una casa que no es la que pensaba comprar pero que la situación lo llevó a adquirirla, ya que le salió más barata porque su dueño estaba siendo afectado por la crisis del país. La misma le costó un millón de euros.
En primera instancia, el hombre de la Selección no tuvo interés en quedarse con la casa. Eso generó que los vecinos pusieran en el alquiler las habitaciones de la propiedad. La decisión generó un aumento de personas, el incremento de la curiosidad y el surgimiento de aspectos molestos como la música alta.
Ante este panorama, la "Pulga" cambió de parecer y la compró. Según se puede apreciar, la obra marcha en tiempo y forma y estaría terminada para el inicio del verano europeo.