La noche en Liniers no parecía tener ningún atractivo, más allá del estrictamente futbolístico. Sin un objetivo de clasificar a alguna copa o para mantener la categoría, el partido que protagonizaron Vélez y All Boys fue uno de esos choques que se disputan sólo por la obligación del calendario. Ni siquiera estaba en juego el orgullo de un clásico.
Pero lo que parecía ser un duelo tranquilo, a los 26 minutos de la primera etapa, el árbitro Pablo Díaz tuvo que detener las acciones porque la parcialidad visitante comenzó a romper el alambrado de la popular. Según el jefe de seguridad de Vélez, el problema se inició debido a una interna que se provocó a las afueras del estadio. Fue la intervención policial la que terminó de alterar a los hinchas de All Boys, que después de escuchar a sus jugadores se fueron calmando de a poco.
Sin embargo, los gases lacrimógenos y la intención de los jugadores determinaron que el árbitro del partido suspenda el partido. Además, según el jefe del operativo policial no había garantías para seguir jugando y por lo tanto, el fútbol volverá cuando los hinchas lo permitan. Fue una verdadera lástima que los violentos determinen el orden de las cosas. Esta vez perdió el fútbol.
Más Noticias
La pesadilla de Marcela Tauro con una acosadora: “Fue horrible porque sabía todos los horarios de mi hijo”
La periodista recordó la desagradable experiencia que vivió con una mujer que estaba obsesionada con su expareja. Su palabra

Alfredo Adame desata rumores de boda con fotos de anillos junto a su pareja Benicia Zúñiga
El conductor publicó fotografías en redes sociales con anillos a juego junto a su pareja Benicia, aunque aclaró que por ahora no contempla llegar al altar

Para qué sirve realmente el micrófono en tu Google TV
Cada orden de voz tiene su equivalente en botones físicos, y cuando el micrófono se desactiva, apps como Netflix, YouTube o Max continúan funcionando

Katia Itzel García vs Turco Mohamed: qué desató la confrontación entre el técnico de Toluca y la respuesta de la árbitra mexicana
Las reacciones posteriores estuvieron marcadas por publicaciones en redes sociales y lecturas divididas sobre las actuaciones en el campo
