"Eran novios y amigos de verdad", manifestó Christo Menelaou, conocido de la pareja, quien tomó el último retrato de Oscar Pistorius y Reeva Steenkamp.
Sobre la fotografía, tomada cuatro días antes del asesinato, cuenta que se los veía llenos de amor junto al mono que tenían como mascota y que el atleta sudafricano le hacía cosquillas para hacerla reír al momento de la captura.
Pistorius, acusado de asesinato premeditado, está en libertad condicional tras la muerte de Steenkamp en febrero, y la Justicia le restituyó el pasaporte, por lo que puede salir de Sudáfrica para competir.
El atleta olímpico depositó US$ 112.000 para obtener la libertad bajo fianza, con los requisitos de no residir en su casa de Pretoria (donde se cometió el crimen), reportarse a la estación de policía local dos veces por semana y entregar las armas de fuego que tenía en su poder.
Según las consideraciones del juez, pese a ser el principal sospechoso de ejecutar a su novia de cuatro disparos, cumple las tres condiciones para obtener el beneficio en Sudáfrica: no cree que intente escaparse, ni que pueda intimidar a los testigos, ni que sea una persona peligrosa.