Linday Lohan está en rehabilitación por 90 días, tratamiento que inició tras el acuerdo con la Justicia de Estados Unidos por un accidente de tráfico en el que estuvo involucrada. De esa manera evitó ir a la cárcel.
Pero parece que la actriz no le teme a las rejas: Lohan amenazó con dejar el programa de desintoxicación ya que le retiraron un fármaco que consume y que la ayuda a mantener su peso.
Lo que dejó de tomar es Adderall, una anfetamina que ella toma por su hiperactividad, pero que tiene influencia en el apetito.
"Lindsay durante años comió lo que quiso sin engordar y se lo atribuye al Aderall, que todo mundo sabe, es una sustancia polémica porque acelera el metabolismo y suprime el apetito", dijo una fuente cercana a la actriz.
Si finalmente, Lohan deja el centro de rehabiltiación Betty Ford antes de los 90 días, deberá cumplir su sentencia en la cárcel.