Para el infarto. Tras ganar 2-1 en la ida, Watford enfrentaba al Leicester en el desquite de una de las semifinales de los playoffs para asegurarse un lugar en el partido definitivo por el ascenso a la Premier League.
Leicester ganaba 1-0, por tanto el global estaba 2-2. El árbitro cobró penal a favor del equipo Blue, a los cinco minutos de adición. Solamente restaban dos minutos para el final del encuentro, ya que se habían adicionado siete minutos. De convertir, el equipo clasificaba a la final para ascender.
Del remate se hizo cargo, Anthony Knockaert, de 21 años, quien apuntó, ejecutó y el disparo fue atajado por el arquero español Manuel Almunia. Almunia dio rebote, pero volvió a responder ante un nuevo remate de Knockaert.
De allí surgió un contraataque veloz y esperanzador. Ya en el minuto 97, la pelota cayó en los pies de Troy Deeney, para desatar la locura de los fanáticos del Watford con una violenta volea. Gol y clasificación histórica.
En las imágenes de una trasmisión del encuentro, un periodista comenzó a informar sobre lo que pasaba. Su euforia comenzó a crecer paulatinamente desde el penal atajado, hasta el gol inédito. "No puedo creer lo que acabo de ver", repitió muy emocionado.