Alberto Iribarne fue uno de los primeros funcionarios del modelo kirchnerista. Asumió al frente del ministerio de Justicia en reemplaozo del renunciante Horacio Rosatti, dos años después de la asunción de Néstor Kirchner, en 2003.
Su mandato duró tres años y fue reemplazado por el hoy senador nacional Aníbal Fernández. Compartió la construcción del modelo oficialista durante un tiempo considerable como para conocer las intenciones del ex presidente, a quien caracteriza de manera diferente de la actual mandataria, Cristina Kirchner.
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Hoy recuerda los primeros años de su gestión y entiende que no ha cumplido. "En 2007 Cristina planteaba mejorar la calidad institucional, prometió diálogo y concertación. nada de eso se dio", dijo Iribarne en una entrevista con el diario Perfil.
"Cristina profundizó los déficit de de gestión de Kirchner, por eso tenemos un transporte mucho peor que en los 90", ejemplifica.
Este peronista, que fue también viceintendente de Carlos Grosso, consideró que con Cristina en los últimos años hubo "un retroceso en todos los campos". Y cree que su intención con el proyecto de reforma del Poder Judicial es "disciplinar a los jueces".
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"Son proyectos retrógrados y sólo para el manejo faccioso del Gobierno. Apuntan a perseguir a los opositores y ayudar a los amigos, o encubrirlos si corresponde", sentenció.
Diferente es la opinión que el ex funcionario tiene sobre el ex presidente fallecido: "Era respetuoso de la independencia del poder Judicial. No intentó tener una Justicia adicta, al menos mientras fui funcionario".