Nuevos problemas en la construcción de estadios para el Mundial de Brasil 2014

La cancha que está siendo remodelada en San Pablo podría quedar sin terminar debido a que las empresas constructoras no recibieron un préstamo de 200 millones de dólares que le habían prometido los bancos estatales

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Una disputa sobre financiamiento amenaza con paralizar las obras del nuevo estadio de San Pablo para el Mundial del 2014, una decisión que podría complicar la organización del torneo de fútbol y avergonzar al Gobierno de Brasil.

El "Itaquerão", un estadio con capacidad para 48.000 espectadores en la periferia de la ciudad más grande y rica del país, será escenario en junio del 2014 del partido inaugural de la Copa, que debe exponer el nuevo estatus de potencia económica de Brasil.

Pero las compañías que están construyendo el estadio no recibieron un crédito de 400 millones de reales (200 millones de dólares) prometido por bancos estatales, el último de una serie de problemas que afectan los preparativos de la Copa y exponen las dificultades de los grandes proyectos de infraestructura en Brasil.

      

Los constructores dicen que paralizarán pronto las obras a menos que los bancos desistan de sus demandas de garantías adicionales de financiamiento. Un retraso podría forzar al Gobierno y a la FIFA a trasladar el partido inaugural a otra ciudad, encontrar un estadio alternativo para los encuentros programados en Sao Paulo o –en el peor escenario- eliminar la ciudad como sede del torneo.

"Existe el riesgo de que las obras se detengan o no estén prontas a tiempo", dijo Andrés Sánchez, el ex presidente del club brasileño Corinthians que lleva dos años financiando la construcción junto con el gigante local Odebrecht.

Con un costo de construcción de unos 820 millones de reales (410 millones de dólares), el Itaquerão es caro de levantar sin financiamiento público. El estadio tendrá 20.000 asientos adicionales para la Copa -llevando temporalmente su capacidad a 68.000- y una gigantesca pantalla de video. Consultado sobre cuándo serían paralizadas las obras, Sánchez no quiso ofrecer una fecha precisa pero dijo que ocurriría en cuestión de semanas.

 
      

¿Partido inagural en otro lado?


El Itaquerão no es el único estadio de la Copa del 2014 con problemas. La FIFA ha expresado preocupación sobre los retrasos en varios de los estadios de las 12 ciudades sede de la competencia, especialmente el de Río de Janeiro donde se disputará la final. Varios proyectos de transporte vinculados a la Copa, como un tren hasta el aeropuerto de vuelos domésticos de Sao Paulo, también estuvieron plagados de problemas y no estarán listos a tiempo.

Muchos brasileños creen que los estadios estarán listos y mencionan otros Mundiales y Juegos Olímpicos que también parecía que no lo lograrían, pero que acabaron saliendo bien. Sánchez dijo que hasta cuatro ciudades sedes podrían quedar fuera del torneo debido a problemas con las obras.

La construcción del Itaquerão estuvo rodeada de dificultades políticas y legales desde el comienzo. El estadio fue impulsado por el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que promovió su ubicación en una zona relativamente pobre para fomentar el desarrollo. Pero el estadio está a unos 16 kilómetros del centro de Sao Paulo, rodeado por modestas casas de ladrillo y algunos de los barrios más peligrosos de la ciudad.

Algunos creen que la ubicación podría inhibir el lucrativo desarrollo inmobiliario de los alrededores después de la Copa e impedir que el Itaquerão atraiga multitudes para espectáculos no relacionados con el fútbol, dos importantes fuentes de financiamiento de este tipo de proyectos.