El ministro de Planificación y Finanzas, Jorge Giordani, y el presidente del Banco Central de Venezuela, Nelson Merentes, explicaron ante la prensa venezolana el nuevo Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad), que comenzará a funcionar el 25 de marzo.
Según explico Giordani, el Sicad es un proceso de subasta de moneda extranjera en el cual pueden participar las empresas inscriptas en el Registro de Usuarios del Sistema de Administración de Divisas (Rusad).
Aquellas compañías que requieren divisas para operar deben presentar la solicitud en los bancos, y éstos envían el requerimiento al Banco Central de Venezuela (BCV). Luego, el Órgano Superior decidirá qué empresas entran a la "subasta" donde se asignan las divisas, y dicha determinación se notifica a las entidades financieras.
Con todo, el Banco Central de Venezuela es el encargado de liquidar los recursos a los proveedores en el exterior. "En ningún momento las empresas autorizadas van a manejar el dinero", dijo Giordani en rueda de prensa.
Pero una cuestión no quedó del todo clara en la presentación: cuál será el tipo de cambio en esta subasta. Merentes aseguró que, como en toda subasta, el precio no se conoce previamente.
La idea es que este sistema funcione como un complemento de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), que proporciona con moneda extranjera a un tipo de cambio a 6,30 bolívares por dólar. Se estima este valor como el piso para la subasta.
Otro mecanismo hasta hoy vigente era el SITME (Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera), que autorizaba divisas a través de operaciones con bonos con un cambio a 5,30 bolívares. Pero se elimina porque no cumplió sus objetivos. "No tiene sentido mantener un sistema que provoca el endeudamiento del país para nutrirlo", había dicho Merentes en declaraciones previas.
Antes de la muerte del presidente Hugo Chávez, el gobierno venezolano devaluó su moneda un 46,3%, y la cotización oficial del dólar pasó de 4,30 a 6,30 bolívares. El control de cambios en Venezuela rige desde 2003 para importaciones de bienes, compra de dólares para viajes al exterior y la adquisición de la deuda estatal y soberana de la empresa PDVSA.
Más allá de la última actualización, la brecha entre el oficial y el paralelo se mantiene en un 220%: en el mercado informal, el dólar se paga 20,30 bolívares.
Este cambio puede servir como un antecedente para la Argentina, que, como Venezuela, hoy posee distintos tipos de dólar. Mientras el dólar oficial cotiza a $5,10, el dólar "libre" se vende a 8,22 pesos en el mercado informal, y el dólar "turista" a $6,12, luego de la nueva resolución de la AFIP que subió al 20% los recargos por gastos en el exterior, extendiéndose a pasajes y paquetes turísticos.
El dólar ladrillo –utilizado para las transacciones inmobiliarias–cotiza en $7, mientras que el dólar casino desapareció de la escena porque el Banco Central limitó el uso de las tarjetas de crédito para apostar en el exterior.