Fair Play: el 'tercer tiempo' llegó al fútbol español

La liga ibérica implementó esta típica costumbre del rugby en el encuentro que disputaron Málaga y Espanyol. El objetivo es que jugadores, cuerpos técnicos y árbitros compartan un espacio de diálogo

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Con el fin de trabajar en pos del Fair Play y el buen comportamiento dentro del campo de juego, el fútbol español incoporó los famosos "terceros tiempos" del rugby.

Se trata de una costumbre lejana al mundo de la pelota redonda, pero que tuvo una primera prueba piloto en los encuentros que disputaron Málaga y Espanyol, en la Primera División, y Córdoba y Almería, en la Segunda.

Bajo la consigna del "Acuerdo Nacional para la implantación del juego limpio en el fútbol español", que rubricó el año pasado la Liga de Fútbol Profesional (LFP), se llevarán a cabo diversas acciones tendientes a mejorar la relación entre los equipos rivales y a fomentar una convivencia pacífica, desterrando todo tipo de violencia tanto dentro como fuera del campo de juego.

El denominado "tercer tiempo" se basa en una reunión inmediatamente posterior a la finalización del encuentro en la cual, en un ámbito distendido, los protagonistas pueden charlar e intercambiar comentarios respecto al partido.

Luego del partido Verdú, Colotto y Sergio García, por parte del Espanyol, y Sergio Sánchez, Eliseu y Willy Caballero, por el Málaga,  se reunieron junto con los árbitros del encuentro y algunos dirigentes de la LFP en una sala contigua a los vestuarios.

 

"Se trata de demostrar que lo que pasa en el terreno de juego se queda ahí y que hay una buena relación, cordial. Es una iniciativa que se está haciendo, se está probando. Pero nuestro gremio, creo, es sano y diferenciamos bien lo que pasa dentro de lo que pasa fuera de casa", explicó Colotto luego del encuentro.

Es una costumbre típica del mundo del rugby, que también se realiza en el hockey, y por primera vez se insertará en el mundo del fútbol. "Me parece muy bien. Creo que se tiene que fomentar siempre el juego limpio, pero más allá de una campaña, como una forma permanente de actuar", consideró el capital del Espanyol, Joan Verdú.

En ese sentido, añadió: "Estoy convencido de que esta es una cuestión que tiene que comenzar desde la base y que el niño vaya creciendo con unos valores que se mantengan siempre a lo largo de su carrera. Es un tema de educación. Si todas estas ideas se fomentan desde la infancia, luego todo es más fácil".

"Muchas veces todas estas situaciones se dan con normalidad al retirarte del terreno de juego. Yo me he quedado en muchos campos charlando a la puerta de los vestuarios con otros compañeros y he visto que muchos otros también lo hacen. No me parece algo insólito, sino bastante común después de los partidos", completó en declaraciones al diario Marca.

Por el lado del Málaga, Wellington planteó: "Es una buena idea. Lo que pasa en el campo se queda dentro del campo. Normalmente hay mucho compañerismo entre nosotros, antes y después de los partidos".

Esta no será la única acción tendiente a dar visibilidad a la importancia del Fair Play. En esta jornada, la LFP repartirá medio millón de volantes en los estadios, peñas y escuelas de clubes para comunicar un mensaje de respeto hacia las reglas del juego por parte de todos los involucrados en el espectáculo futbolístico, sean jugadores, técnicos, árbitros o simpatizantes.

Además, los futbolistas recibirán unas tarjetas azules que mostrarán al público como forma de concientización respecto al 'Juego Limpio'.

Todas estas iniciativas remarcan el compromiso del fútbol español con la no-violencia. Queda el interrogante de si esto podría trasladarse con efectividad a ligas con problemáticas aún más profundas, como la argentina.