El film alemán 'Corre, Lola, corre', un éxito también en versión operística

Uno de los grandes éxitos del cine alemán en su versión operística superó la prueba en su estreno mundial la noche del jueves. Vea el video

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El público en la ciudad de Ratisbona celebró de forma unánime la adaptación operística del film Corre, Lola, corre (Lola rennt, 1988), aunque el escenario del Theater Regensburg no permitiera la icónica división de la pantalla en la películaoriginal de Tom Tykwer, ni las kilométricas carreras de Franka Potente por salvar a su novio.

El compositor Ludger Vollmer, que ya había convertido en ópera la película Contra la pared, de Fatih Akin, apostó en cambio por percusionistas que acentuaron el paso de los segundos que van transcurriendo mientras Lola busca desesperada una solución.

Como en la película, Lola tiene 20 minutos para rescatar a su novio Manni, un criminal de poca monta que perdió dinero de su jefe. También en la ópera la joven fracasa tres veces y vuelve a comenzar desde el principio antes de lograr su objetivo.

Vollmer centró la adaptación en el tema del tiempo. "Buena parte de nuestra vida está determinada por él", explicó. "Hoy se utiliza incluso como valor a cambio de dinero". La música recuerda poco a los ritmos electrónicos de la película, pero sigue siendo poco habitual para una ópera.

Mayor fue el desafío para la directora escénica Schirin Khodadadian: Tom Tykwer había logrado la agitada dinámica de la película mostrando diversos cortes simultáneos en una pantalla dividida. El teatro no permite ese recurso, explica la dramaturga Christina Schmidt. "Así que diseñamos un escenario que corriera en torno a Lola". Una plataforma giratoria, dos cintas corredizas y diversos obstáculos que trepar permiten que el vértigo de Lola se mantenga intacto también en el escenario.