Gobierno venezolano clausuró tiendas de Zara

Las autoridades sancionaron a nueve locales de la franquicia de la marca española por aumentar los precios de manera “arbitraria”. Debieron cerrar por tres días 

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Las autoridades de Venezuela sancionaron con un cierre de tres días a nueve locales de la marca española Zara, que comercializa en el país la empresa local Phoenix World Trade. La sanción fue aplicada por un aumento generalizado de precios.

Las tiendas fueron cerradas por 72 horas debido a "las irregularidades detectadas el pasado viernes, entre ellas la elevación arbitraria de precios", según explicó el director nacional de Fiscalización del instituto estatal Indepabis, Trino Martínez. La multa equivale a 5.000 Unidades Tributarias (alrededor 85.000 dólares).

Los fiscales del Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Indepabis) revisarán que las nueve tiendas, reabiertas este lunes, hayan anulado "el remarque de precios". Martínez advirtió que "en caso contrario se los tratará como reincidentes".

De volver a ser multada, la firma que comercializa Zara sufrirá una nueva clausura temporal de las tiendas, una nueva sanción monetaria y "la entrega del expediente al Ministerio Público para que se inicie el procedimiento penal" respectivo.

      
      

Osiris Pacheco, coordinadora de Indepabis en el estado Miranda, al que pertenece buena parte de Caracas, añadió que fueron castigadas con medidas similares el mismo viernes las empresas Beco, una red venezolana de tiendas similar a la firma española, y la cadena nacional de ferreterías Epa.

"La medida contra estas es por usura, remarcaje y ofertas engañosas, aunque en el caso de Zara especialmente se verificaron precios por encima de las ganancias; es decir, usura, exceso de ganancias", subrayó.

Estas acciones se enmarcan en la vigencia de un nuevo tipo de cambio con respecto al dólarDesde el pasado 13 de febrero está en en vigor la devaluación del bolívar en un 32 por ciento. Esta tasa ha reducido las ganancias de las empresas. El Gobierno venezolano ha calificado esta situación como una "ola especulativa".