Rajoy defendió sus recortes y aseguró que España "tiene futuro"

En su participación en el Debate sobre el Estado de la Nación, el cuestionado presidente español reveló que el déficit público se ubicó en el 6,9%, cifra menor a la esperada por la Unión Europea: "Costó mucho dolor, pero el barco no se hundió"

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El presidente español Mariano Rajoy concluyó su esperada alocución tras 91 minutos de discurso, asegurando que las medidas aprobadas por su gobierno evitaron el "naufragio" de España, un país que ahora es de "fiar" y tiene futuro, a diferencia de cuando le tocó asumir su mandato.

"Hemos perdido muchos empleos, nos han zarandeado toda clase de turbulencias económicas, ha costado mucho dolor...pero el barco no se ha hundido", remarcó Rajoy, cuyos recortes, en su mayoría en sectores de salud y educación, además de los recientes escándalos de corrución del PP, lo transformaron en el presidente español que ostenta una menor aprobación de la ciudadanía desde el regreso de la democracia.

En su intervención, Rajoy hizo un repaso de lo que se encontró cuando llegó al poder, y aseguró que el país se dirigía "a una práctica suspensión de pagos". Frente a ello, anunció que el déficit público cerró 2012 en 6,9% del PIB, frente al 6,3 por ciento comprometido con la Unión Europea, una cifra que sin embargo puede considerarse positiva ya que Bruselas creía que superaría ese 7%.

No obstante, el jefe del Gobierno dijo que las mejoras en la economía española no son suficientes y prometió que no habrá "ni un minuto de relajación o sosiego" porque la realidad económica de nuestro país es terriblemente dura, en especial por la elevada tasa de paro.

Para la sorpresa de nadie, Rajoy apenas trató el tema de la corrupción en la recta final de su discurso, aunque sin hacer alusión directa al caso Bárcenas, el escándalo destapado por el diario El País que revelara que el ex tesorero del PP  habría mantenido una contabilidad paralela y repartido sobre con dineros de empresas, luego ganadoras de licitaciones, a los jerarcas del partido gobernante. El mandatario declaró que "toda corrupción es insoportable" y garantizó que le "repugna" que en España surjan casos de corrupción, aunque le enorgullece que las instituciones funcionen en su persecución.

Ante esta situación anunció la elaboración de una auditoría de la situación patrimonial de todos los cargos públicos al final de su mandato y el incremento de las penas por corrupción y el plazo de prescripción de este tipo de delitos.

En este sentido, reclamó "un amplio acuerdo" contra la corrupción extendiendo la ley de transparencia a partidos, sindicatos y patronal, junto a una ley reguladora del ejercicio de las funciones políticas.

Por su parte, desde el opositor PSOE no perdieron el tiempo en criticar el discurso de Rajoy, al que calificaron de "decepcionante y alejado de la realidad", luego de tildar a Rajoy como un presidente "débil y sin credibilidad".