Kombo Kolombia, los últimos de una larga lista

El asesinato de los 17 integrantes del grupo mexicano mostró cómo los músicos se convierten en blanco de los narcos. Más de 60 murieron durante los últimos seis años

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El dato proviene del libro Que me entierren con narco-corrido, del periodista Edmundo Pérez.

Según el autor, en muchos casos se trata de miembros de bandas musicales que recibieron apoyo de distintos carteles al comienzo de sus carreras. Así se inicia una relación que se hace cada vez más estrecha, de la que los artistas nunca terminan de liberarse.

Los criminales pretenden que los conjuntos musicales salden sus deudas y retribuyan los favores recibidos. Entonces muchos empiezan a actuar en eventos y fiestas organizados por ellos, como forma de devolución.

Incluso llegan a componer canciones en las que se refieren a las acciones de los narcos como si se tratara de hechos heroicos y hasta cantan contra los carteles rivales.

Los asesinatos comienzan a partir del momento en el que los músicos se niegan a pagarles y a sostener la relación.

La masacre contra los miembros de Kombo Kolombia puede haber estado provocada por este motivo, ya que uno de los integrantes había confesado en los días previos que tenía miedo y que quería abandonar el grupo.

Los asesinatos más sonados fueron los de Valentín Elizalde, estrella de narco-corridos, y dos personas que lo acompañaban. Fue luego de una presentación en Reynosa, estado de Tamaulipas.

Y entre los más cruentos está el de Sergio Gómez, cantante del grupo K-Paz de la Sierra. No sólo lo mataron: estuvo secuestrado varios días y fue torturado durante su cautiverio. Todo indica que se trató de una venganza por negarse a pagarle a una banda criminal que lo había patrocinado en sus inicios.