Tras la muerte de Marisol Oviedo ayer, su padre, Ernesto Oviedo, se lamentó por la pérdida de su hija como consecuencia de complicaciones relacionadas a la fibrosis quística que padecía la joven, a la espera de un trasplante.
El hombre hizo hincapié en cuidar a Maribel, hermana melliza de Marisol: "Me queda mi hija trasplantada, que hay que cuidarla como oro porque va a hacer un año el viernes que ha sido trasplantada. Gracias a Dios, ella está bien", dijo a TN. Agregó que teme las "reacciones", ya que sus hijas nacieron, se criaron y dieron "cada paso de su vida juntas".
En este sentido, pidió a Dios fuerza para contener a la joven y a su esposa. El matrimonio Oviedo perdió tres hijos a raíz de la enfermedad.
Por eso, el padre de las mellizas pidió a la gente que se ponga en su lugar "y en el de todos los padres con hijos con esta enfermedad que se concienticen y sean donantes porque salvan muchas vidas".
Además, dijo que los padres de chicos que sufran ese mal ayudarán a los funcionarios para lanzar una campaña de concientización y añadió que irán a escuelas y villas para dar información acerca de la donación de órganos.
En el proyecto también participará Maribel: "Ya hemos hecho una promesa. La hizo Maribel anoche en el cajón al lado de la hermana, que dijo que la lucha de ella no va a terminar por esto", dijo Oviedo. "Al contrario, la fortaleció más", agregó el hombre.
"Vamos a salir a concientizar a la gente y vamos a pedir al Ministerio de Salud que ponga a disposición folletería o móviles en lugares a los que concurra mucha gente. Quizás con un escribano haya gente que se arrime y se inscriba para ser donante", continuó.
Oviedo instó a que más personas sean donantes y recordó el viaje a Brasil, a comienzos de 2012, para trasplantar a Maribel: "Haría falta que se hiciera acá, en el país o en la provincia de uno", en relación con los costos que implicó viajar al país vecino.
Una vez finalizado el velorio, los restos de Marisol serán llevados al cementerio Parque.