Se iba un ídolo de 'potrero' y un 'villero' de alma y corazón: 'Garrafa' Sánchez

El 'Loco' para los amigos, 'Garrafa' en el mundo del fútbol. Un 8 de enero de 2006 (2005 jugó la Copa Libertadores) se iba un hombre que era la esencia de la humildad en el fútbol, el ejemplo de que no hace falta jugar en un equipo de los más 'grandes' para lucirse. Se lució y fue amado en Banfield, El Porvenir y Laferrere. CONOCÉ LA HISTORIA DE ESTE PERSONAJE QUE NO JUGÓ EN BOCA PORQUE A BILARDO NO LE GUSTABAN LAS MOTOS

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José Luis Sánchez era su nombre, pero todo el mundo lo conocía como "Garrafa". Tal vez el que no entiende de fútbol o el que no sepa valorar la esencia amateur del mismo, no comprenda el ídolo que era el "10" para los hinchas de Banfield, El Porvenir o Deportivo Laferrere, como así también para Bella Vista de Uruguay.

En todos ellos dejó algo y siempre fue figura, pero su historia está más allá del ascenso con Banfield, de meter a Bella Vista en la Libertadores o de estar cerca de llevar a Primera a El Porvenir. La historia de este zurdo mágico que se fue un 8 de enero de 2006, luego de un accidente en moto (su gran pasión), va más allá de su gambeta y su forma de llevar la pelota como en un partido de potrero.

Era ídolo por su juego, porque hacía lo que quería en la cancha. En finales no se asustaba, no se "borraba" y siempre era la figura, aunque a veces jugaba en exceso y no hacía los goles porque entretenía a la gente con gambetas y lujos. Tampoco gritaba los penales (solamente erró uno en su carrera), ya que decía que él tenía siete metros a donde definir y no podía errarse una chance así ante un arquero que debía esperarlo.

Ejemplo de humildad, su apodo viene de su padre, quien era garrafero allá en Laferrere. En ese barrio, el zurdo empezaba a hacerse un lugar entre los más grandes, quienes lo dejaban jugar en los campeonatos de penales hasta que vieron que era imposible ganarle y lo sacaban aprovechando que era apenas un niño. No era de presumir y solamente se divertía, pero se acordaba de su infancia y siempre que podía regalaba ropa y botines a los chicos.

Algunos dirán que no jugó nunca en un club grande, pero no lo hizo porque el destino no le permitió. Carlos Bilardo lo quería en Boca, luego de un amistoso en el que 'Garrafa' se lució ante la Primera del "Xeneize"; sin embargo, cuando vio pasar una moto a toda velocidad (no había plata para el colectivo en ese entonces) y supo que era el "10", el "Doctor" lo descartó de lleno al hombre que se marchó con apenas 30 años de este mundo, provocando la tristeza de miles de hinchas que adoraban verlo gambetear.