Problemas para San Lorenzo: los alrededores de la cancha, un enorme campo de batalla

El día después de conocerse la desesperante situación económica de la institución de Boedo, que mantiene un pasivo de 234 millones de pesos, comenzaron a circular imágenes que muestran la suciedad y el desorden que rodean a las instalaciones del Nuevo Gasómetro: basura, desechos sólidos, restos de obras y demoliciones, sanitarios rotos, tierra, restos de poda y ratas dominan el sitio. El punto principal del conflicto es Avenida Varela, contra la cabecera visitante

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La vida no se le hace fácil por estos tiempos a San Lorenzo, más allá de haber levantado en lo que se refiere a la actividad futbolística con una cosecha de 13 de las últimas 18 unidades que lo alejaron de los puestos del descenso a la B Nacional. Sucede que ahora, después de Matías Lammens diera a conocer los datos de la auditoría que realizó una empresa internacional (se comprobó que el pasivo trepó a los 234 millones de pesos), se sumaron problemas en los alrededores del Nuevo Gasómetro.

Sobre la Avenida Varela entre el 2200 y 2700 (en la entrada de la tribuna popular visitante) y también en Ana María Janer entre el 2500 y 2800, la basura y los desechos "coparon" la escena y transformaron en un verdadero campo de batalla el espacio. Montañas de escombros formados por suciedad, resto de obras y demoliciones, sanitarios rotos, tierra y residuos de poda alteraron el paisaje de la zona y representaron complicaciones para el desplazamiento normal.

¿A qué se debe? El mismísimo gobierno de la Ciudad de Buenos Aires admitieron los inconvenientes para controlar los aproximadamente 700 camiones truchos que circulan y arrojan los elementos citados sin autorización en las calles, a muy pocos metros de distancia de la planta donde se reciben los volquetes con este tipo de materiales.

El hecho mantiene en alerta a todo el barrio, pero principalmente a las autoridades del "Ciclón" ante el temor de enfermedades que podrían causar el "desfile" de roedores por las zonas aledañas al estadio del club. Además, las empresas de recolección no están obligadas a levantar los desechos, hay muy poca iluminación y tampoco funcionan las cámaras para controlar a los vehículos ilegales que le crearon un dolor de cabeza enorme a la Comuna 8, pero sobre todo a San Lorenzo...