Ocurrió en Lima. El cierre se dispuso por cometer una doble falta en un solo día, señaló un comunicado del municipio de San Miguel, cuyos inspectores de sanidad visitaron sorpresivamente el local de comida rápida de KFC ubicado en Plaza San Miguel, uno de los mayores centros comerciales de la capital peruana.
La clausura temporal incluye una multa pecuniaria por atentar contra la salud de los consumidores al usar el mismo aceite para preparar las comidas, principalmente pollo y patatas fritas, sin respetar los cambios periódicos de cambiarlo cada 2 o 3 días.
Según el testimonio de un trabajador de KFC citado por las autoridades municipales, "el aceite se cambiaba cada 15 días".
La cadena KFC señaló, por su parte, que son "respetuosos de los controles que las autoridades locales competentes implementan para verificar la calidad en la oferta de los productos".
"La compañía cumple con los estándares mundiales más exigentes que verifican los procesos de elaboración de todos sus productos", señaló en su defensa KFC, sin precisar cada cuántos días cambia el aceite.