Una tormentosa relación de pareja llegó a un punto de violencia extremo y fatal durante la madrugada de la Navidad, cuando Jorge Robledo, de 40 años, irrumpió en la vivienda donde se encontraban Ana Pirlo (la ex mujer) y sus padres e intentó asesinarlos y luego se quitó la vida.
El hombre tenía varias denuncias radicadas por su ex esposa, antecedentes penales, y hay quienes afirman que era una persona violenta, principalmente por celos
Por todo esto, Robledo, tenía prohibido acercarse al domicilio de su ex mujer, que contaba con presencia policial en su hogar, pero se fue a la casa de sus padres para celebrar la Navidad. Y el agresor aprovechó esa decisión.
Agresiones y separación tormentosa
La policía confirmó que los dos integrantes de la pareja se habían denunciado mutuamente varias veces. Y una cuñada del agresor comentó: "Él era un buen padre, yo creo que se ha enloquecido porque no podía ver a sus hijas".
Esta historia sumó nuevos datos con las declaraciones de Nicolás Pedraza, abogado de la familia de Robledo, quien contó que la relación entre el agresor y su ex esposa estaba deteriorada desde hacía tiempo, y aseguró que el detonante de la violenta reacción fue la separación que se produjo al inicio del mes de noviembre.
En ese sentido, el asesor letrado apuntó en diálogo con el diario La Gaceta que "la señora Pirlo se fue de la casa el 2 y dejó a sus dos hijos –de un matrimonio anterior– y a sus otras dos nenas (frutos de su relación con Robledo). El 23, él inició los trámites de divorcio, por abandono de hogar y adulterio".
El abogado adelantó que tiene pruebas de todo lo mencionado y aseguró que el ataque a balazos que provocó la muerte de Corina Russo de Pirlo y dejó heridas a Ana Pirlo y su padre Juan Carlos Pirlo "no fue premeditado".
En cuanto al estado de las personas lesionadas, este mediodía el comisario Raúl Ferreyra informó que tanto la ex esposa de Robledo como el ex suegro están fuera de peligro y se recuperan de las heridas en el sanatorio 9 de Julio.