En los partidos entre clubes a veces una mala decisión del árbitro hace que los hinchas se enojen y produzcan escándalos. Y ni que hablar lo que puede suceder cuando el encuentro es para definir nada más y nada menos que la clasificación a una Copa Del Mundo. En este caso, los dos protagonistas de la historia fueron Francia e Irlanda.
La ida fue triunfo por 1 a 0 para los galos, que ganaron de visitante y debían definir la serie en su casa para quedarse con el último pasaje a la Copa Del Mundo. Sin embargo, el encuentro de vuelta del repechaje fue para Irlanda por 1 a 0 y allí el duelo se fue a tiempo suplementario para determinar quién de los dos se metía en el Mundial de Sudáfrica 2010.
Finalmente, la suerte fue para los franceses, quienes encontraron la igualdad con el tanto de Gallas en una jugada increíble, ya que tuvo un fuera de juego previo y una alevosa mano de Thierry Henry en la asistencia para el empate. Esto generó un escándalo que derivó en que los irlandeses pidieran jugar el partido de nuevo, pero esto no fue aceptado y los galos, con la suerte de su lado, se metieron en el certamen.