Eric Cantona compartió el trayecto que une el estadio de Boca Juniors con el Monumental junto a Mauro Martin, líder de la barra y Maxiliano Mazzaro, número dos, entre banderas, bombos y euforia.
La ex gloria del fútbol mundial viajó con la barra de Boca con la intención de cubrir el superclásico del fútbol argentino para la televisación francesa, pero no parecía ser consciente del peligro que ocasionaba su relación con los violentos xeneizes.
Horas después de la fotografía que se sacó con los líderes de "La 12", los barrabravas se encargaron de agredir salvajemente a siete agentes de seguridad en la tribuna visitante del estadio de River Plate.
El saldo final del superclásico fue un empate agónico 2-2, 25 heridos producto de la violencia dentro y fuera del estadio y cientos de automóviles destrozados en las calles adyacentes. Cantona, un desobediente en grandes tramos de su carrera, sumó una nueva aventura a su vida.