"Es algo ajeno a la predicción de la organización, pero es indefendible, llevamos más de 200 partidos internacionales y nunca vivimos una cosa parecida", explicaba anoche Guillermo Toffoni, organizador del partido, sobre la suspensión del encuentro de vuelta entre Argentina y Brasil por el Superclásico de las Américas.
El duelo, que estaba previsto para las 22, debió ser cancelado por la falta de luz en el estadio Centenario, tras el incendio de uno de los generadores eléctricos. El choque deberá ser reprogramado, aunque el apretado calendario de ambas selecciones complica la situación.
Las primeras versiones apuntaban a que el micro que transportaba al conjunto de Brasil chocó contra uno de los equipos, ocasionando un incendio que derivó en el corte del suministro.
En declaraciones a Mañana Sylvestre por Radio La Red, Germán Silvero, abogado de la empresa ERSA, encargada del micro que transportó al Scratch, negó la responsabilidad en el hecho y dijo que sólo se hicieron cargo de trasladar al plantel de Brasil desde el hotel hasta el estadio antes del partido con absoluta normalidad.
"El colectivo llegó al estadio con un patrullero de la policía del Chaco delante y otro detrás, absolutamente controlado. Si hubiera colisionado contra cualquier artefacto los testigos hubieran sido muchísimos y tenemos las fotos sobre el estado del micro, que es totalmente normal", agregó.
Además, Silvero manifestó que el chofer dijo que el tránsito fue normal y que al transformador lo vieron explotar antes de que el micro de ERSA pasara por ese lugar. "La unidad está a disposición de quienes quieran verla y para que se le realice el peritaje correspondiente", señaló.
Por su parte, la intendente de Resistencia, Aida Ayala, dijo a la misma emisora que el responsable es el gobierno provincial.
"El gobernador es quien ha manejado esta situación, yo no fui al estadio. Es un hecho lamentable, no se han tomado los recaudos necesarios. Es un estadio nuevo y es la primera vez que pasa, y tiene que haber responsables", sostuvo.
A su vez, Ayala explicó que como son dos gobiernos (el municipal y el provincial) de diferentes signos políticos, se comparten muy pocas cosas. "La organización del partido estaba a cargo del gobierno provincial", concluyó.
La voz de los protagonistas
Tras la suspensión, el entrenador argentino Alejandro Sabella se mostró triste, "fundamentalmente porque preparamos al equipo, había ganas de jugar y la gente tenía mucha ilusión. Ahora tenemos que pensar en las eliminatorias", indicó.
En tanto que su par de Brasil, Mano Menezes, también se mostró dolido por la situación. "Vinimos para jugar. Argentina y Brasil no pueden pasar por esta situación", indicó y agregó que es muy decepcionante.
El capitán de la Selección Argentina, Sebastián Domínguez, destacó que siempre hubo predisposición para jugar, pero no se pudo. "Es insólito lo que pasó. Ninguno de los jugadores bajó la persiana y siempre tuvimos la ilusión de jugar a pesar de la poca luz", expresó.