17 años pasaron pero esa acción es como si hubiese ocurrido ayer y las imágenes captan la atención como aquel 3 de octubre de 1995. En ese entonces, Vélez estaba en los primeros planos deportivos por su gran fútbol que desplegaba. Campeón de la Libertadores y de la Intercontinental un año antes, seguía participando en cual competición internacional se le presente.
Sin embargo, iba a suceder un episodio absolutamente extra futbolístico. Por los octavos de final de la Supercopa, el "Fortín" llegaba con la necesidad de ganarle al Flamengo, debido a la derrota en la ida por 2 a 1 en Liniers. Pero no hubo caso y con un Maracaná imponente, el local sentenció la serie con un 3 a 0 a favor.
En una actitud típica de los brasileños, a poco del final, los jugadores locales comenzaron a 'gozar' a su rival. Fue entonces que Flavio Zandoná no se bancó la cargada y tras una discusión con Edmundo, no sólo reaccionó a un cachetazo de este, con otro igual, sino que al darse vuelta le aplicó una terrible trompada que lo dejó nocaut. A partir de ahí, una gresca generalizada terminó involucrando a los dos planteles completos, ayudantes y hasta la policía.
Tiempo después, el propio Zandoná declararía que "el jugador por algo debe ser recordado, sea bueno o malo" y ahí dejaría en claro que muy lejos estaba de arrepentirse de aquella acción. Hecho que también trascendió por los constantes 'planchazos' de Romario. Con buen tino, el juez uruguayo Ernesto Fileppi daba por finalizado el encuentro.
Reviví a continuación el resumen de aquella noche: